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Bolsas asiáticas con leves pérdidas, europeas abren eufóricamente
A pesar de lo que anuncié en la nota de anteanoche, y como demostración de que en la ruleta no se gana siempre y alguna vez debíamos equivocarnos, el jueves no fue tan funesto como esperábamos y el viernes amenaza con cerrar la semana con buenas noticias para los accionistas occidentales.
Hoy, las bolsas asiáticas cayeron levemente, con excepción de Tokio, que subió un 2.78% y Shanghai con un 1.08%. Esta última ostenta el raro privilegio de ser la única bolsa mundial que lleva un leve saldo positivo en lo que va del mes (0.08%) aún cuando es la bolsa que acumula más pérdidas en el año. Por supuesto, tiene una lógica y hoy las miradas están puestas en tratar de mantener a las dos mencionadas, más el NSE50 de India y el Hang Seng de Hong Kong, aún cuando signifique dejar caer el ASX australiano, dado que el volúmen financiero y productivo de estas bolsas puede marcar el futuro rumbo de la economía mundial.
Mientras tanto, las bolsas europeas abrieron en alza, con importantes ratios, más aún si se tienen en cuenta las sesiones pasadas: Francia y Bélgica superan el 4% a una hora de la apertura, Italia y Gran Bretaña rondan los 3.50% y DAX y Eurofirst 300 un poco más discretas, cuando aún falta que inicien sus sesiones el Ibex español, OMX escandinavo, el AEX holandés y el Micex ruso, que en lo que va de esta crisis ha debido suspender rondas varias veces para evitar caídas aún más estrepitosas que las que tuvo, con una bolsa que en 10 meses perdió un 65.17%
Análisis Económico: Moderando la Euforia
Finalmente, por dos días consecutivos, las bolsas mundiales tuvieron su más que merecido respiro y tal como esperábamos, Japón y Europa hicieron lo que se esperaba de ellos, básicamente solventar la gigantesca deuda de EE.UU. y tratar de salvar lo que se pueda tratando de induflar aire a la burbuja. Por el momento, funcionó, aún cuando al final del día de hoy el Dow Jones cerró en leve baja (-0,82%).
Pero así como prevenimos a los pequeños ahorristas de no caer en el pánico, estamos convencidos de que es necesario moderar la euforia. En primer lugar, porque las subidas no cubren ni la mitad de lo que se perdió (en algunos casos como Brasil, Rusia y Japón, ni la cuarta parte). Estamos hablando del 50% de centenares de miles de millones de dólares, no de cambio chico o “calderilla”.
En segundo lugar, porque las condiciones que produjeron esta crisis siguen existiendo, y los parches no sólo no la solucionan, sino que empeoran la situación al “ocultar los síntomas mientras el cáncer se come el cuerpo”.
Por último, porque es muy probable que este respiro no sea duradero.
Sin ánimo de ser apocalíptico, estamos convencidos de que esta es la calma que precede a la tormenta, y es muy posible que estas subas de las bolsas mundiales no hayan sido más que una reacción histérica de inversionistas (y más de un avivado que se desembarazó de las piedras de molino que lo hundían en el fondo del mar) y que no se vuelvan a repetir.
En primer lugar, Japón contagia la “fiebre amarilla”, y el desempeño del Nikkei ejerce influencia en las operaciones posteriores (por la diferencia horaria, el cierre de la Bolsa de Tokio coincide con la apertura de la mayoría de los mercaods occidentales). El problema de fondo radica en que Japón tiene una seria dependencia de la economía estadounidense, y los bancos japoneses tienen un deudor incobrable: EE.UU. Los mismos EE.UU. que no pueden cubrir los enormes agujeros de su economía, mucho menos cubrirán los agujeros de otros, y Japón probablemente sea la víctima propiciatoria.
En caso de darse la circunstancia mencionada, lo que suceda de ahí en más dependerá en el nivel de caída del Nikkei. Si esa caída es de importancia, todas las “semanas negras” con que tanto titularon los agoreros de siempre serán vistas como los “viejos buenos tiempos”. Si esa caída es discreta, es posible que el Dow Jones pueda mantenerse a flote con los aportes de la FED (y un buen desempeño de DAX, CAC y FTSE), al menos por una o dos semanas. Pero invariablemente tendrá que caer. Y hoy por hoy, lo mejor que puede hacerse en términos macroeconómicos es dejar caer todo aquello que esté corrompido y que no pueda demostrar sanidad en sus finanzas (léase bancos, aseguradoras, empresas de capitales virtuales, etc) y sostener a la gente y a las empresas de producción. Lo hemos dicho varias veces y lo seguiremos diciendo, el escasísimo tiempo de esta crisis ya nos está dando la razón.
Mientras tanto, en EE.UU. la economía necesita un “shock” de confianza, y ese shock estará dado por la capacidad del nuevo gobierno de respaldar las economías regionales y asegurar que todo lo que sea Seguridad Social, Medicare/Medicaid, Pensiones y Ahorros de Educación tendrá prioridad por sobre cualquier banco o empresa, dado que ese respaldo no sólo recae sobre el contribuyente y sus aportes a Seguridad Social, planes de retiro, etc. lo que brindará un soporte anímico muy necesario para salir de esta crisis, sino porque los instrumentadores financieros de la Seguridad Social son los bancos y empresas que se pretenden salvar en forma directa mediante inyecciones de dinero sin ninguna garantía de destino. Es necesario recordar que muchas de las obligaciones del presupuesto 2008 en materia de Seguridad Social deberán ser erogadas antes del cambio de gobierno, por lo que los anuncios de “salvatajes” varios plantean serias dudas sobre la capacidad (y la intención) de la administración Bush de asumir la responsabilidad de esos pagos, que de no hacerse pueden causar una crisis aún mayor que la actual, pero que de hacerse no asegurarán mayor tranquilidad, simplemente “se comprará más tiempo”.
Guía de 10 consejos para vencer a la crisis
A continuación presentaremos 10 consejos dirigidos a pequeños ahorristas e integrantes de capas de clase media y media baja de la población para paliar los efectos de la crisis con el menor sufrimiento posible. Algunos de estos consejos son útiles para épocas normales y es recomendable tomar algunos de ellos como costumbre.
Este artículo cuenta con la inestimable ayuda del Lic. Emilio Cardetti (dede EE.UU.) y de Verónica Suárez Morea (desde Lima, Perú) a quienes agradezco por la ayuda para hacer esta nota. Asímismo, ambos se ofrecieron gentilmente a ayudarme a contestar cualquier pregunta que pueda surgir, para lo cual simplemente envíe un comentario.
Como ya mencioné, estos consejos están dirigidos a sectores económicos medios y bajos, y en los próximos días agregaremos consejos para pequeñas empresas y comercios. Aunque como en todo contexto económico nada está escrito sobre piedra y puede que las condiciones cambien en cualquier momento, consideramos seguro seguirlos, lo cual, claro está, queda de su parte.
1- Elimine gastos innecesarios. Apriétese el cinturón.
Aunque este consejo parece una obviedad, no sólo está de más remarcarlo, sino que, según estudios realizados por distintas universidades europeas y norteamericanas, alrededor de un 15% de los gastos que consideramos necesarios no lo son en absoluto. Siéntese con lápiz y papel y saque cuentas de lo que realmente necesita y el costo aproximado de sus necesidades, incluyendo diversión y esparcimiento. Con los números en la mano, trate de reducir ese mismo número en al menos un 10%. Notará que al final podrá hacer más con menos con sólo organizarse en sus gastos.
2- Reduzca acreencias
Atención, este es el punto más importante y el que puede generar más de un disgusto. Dado que los intereses bancarias se mueven a ritmo dolar y el dólar esta subiendo mundialmente, es muy posible que muchos bancos traten de “dar el zarpazo” en sus acreedores, aumentando las deudas financieras en montos que pueden hacer muy difíciles los pagos. Prestar especial atención en caso de haber prenda o hipoteca.
Averigüe si puede cancelar créditos en forma anticipada y trate de hacerlo. Por lo general los bancos ponen dificultades para la precancelación, pero en estos momentos de falta de liquidez la mayoría de los bancos van a preferir la precancelación que arriesgar la volatilidad de los créditos concedidos. Esto aplica para créditos hipotecarios y prendarios, tarjetas de crédito, planes de cuotas, etc.
3- Reduzca servicios
Haga un balance de los servicios que usa, desde los imprescindibles (como agua, luz, gas, etc) hasta los accesorios (TV por cable, Internet, teléfono fijo y celular). En el caso de los imprescindibles, reduzca el consumo de los mismos, use lámparas (bombillos) de menor potencia, cierre canillas, reduzca tiempo de duchas, racione agua la lavar su auto o vereda (acera), etc. En el caso de los accesorios, reduzca telefonía celular (es muy común que los hogares tengan un teléfono fijo y un móvil para cada integrante de la familia. ¿Es realmente necesario?), renegocie contratos y dé de baja todo aquello que realmente no necesite. En telefonía celular, internet y seguros, que son rubros con altísima competencia, van a hacer lo imposible para impedir la baja, incluso usar medios (i)legales, pero una vez que no puedan hacer nada van a ofrecerle descuentos o planes menores a precios más bajos.
Ejemplo: en el caso de Internet, a los clientes de 2 Megas que quieran dar de baja la cuenta hay empresas que le ofrecen 512K o 1 Mega por un precio irrisorio, lo mismo pasa con celulares, seguros de autos, TV por Cable, etc. Inténtelo y vea qué puede ganar a la vez que reduce sus costos.
4- Vacaciones
Si usted tiene un ahorro para las vacaciones, no compre ningún paquete vacacional por el momento, muchos de ellos probablemente bajen de precio. En caso de planear viajes al exterior, en caso de no tener pasaje replanteése el viaje por una opción más económica dentro de su país: gastará menos, ayudará a la economía local y no tendrá mayores sorpresas en los costos, dado que mucha gente relaciona los costos en función de una moneda de referencia, por ejemplo el dólar, pero tenga en cuenta que en otros países también hay inflación, lo que puede deparar más de una sorpresa y arruinar su viaje, además de causar un serio perjuicio a su bolsillo.
5 - No tome créditos nuevos ni renegocie contratos de locación
Pese a lo que digan los economistas del “establishment”, es muy posible que los precios de las propiedades bajen, lo que reducirá los alquileres en forma directa o relativa a la inflación. O sea que los alquileres y rentas de propiedades se estabilizarán o bien no crecerán tanto como la inflación o el valor del dólar, dado que se espera una gran retracción del consumo y por ende menos dinero circulando que se refugiará en moneda. Por otra parte, a nivel mundial, y muy especialmente en países en desarrollo (como los países latinoamericanos) las propiedades están absurdamente sobrevaluadas.
Lógicamente, para aquellos que vayan a comprar propiedades se recomienda esperar hasta ver qué pasa y que los precios se estabilicen. Además, la mayoría de los bancos hipotecarios deberán bajar sus tasas (muchos ya lo están haciendo), por lo que la demora en toma de nuevos créditos obrará en favor de los tomadores, logrando tasas de interés más convenientes.
6- Conserve dólares y/o euros y adquiera más
Trate de ahorrar en dólares, por lo que si tiene dólares o euros no los gaste a no ser que sea en oportunidades muy convenientes de bienes raíces, y si no tiene, trate de adquirir. En circunstancias como las que se viven y las que se avecinan, una cantidad X en moneda local puede significar la cobertura de riesgo en una disparada inflacionaria al adquirir divisa extranjera. Convierta sus ahorros a moneda dólar y euro (es aconsejable tener un 50/50% de ambas monedas)
7- Atención con plazos fijos
En estos días se están viendo ofertas atractivas de plazos fijos, lo que puede llevar a alguna gente a depositar sus ahorros en estas modalidad de inversión. Aunque no recomendamos no hacerlo, sea muy precavido/a: verifique la garantía de depósitos (sólo deposite en Bancos con garantía de bancos centrales nacionales), cuál es el monto máximo de garantía y cuál el plazo mínimo de depósito (por lo general el aumento del interés por mayor tiempo es insignificante para el riesgo en épocas turbulentas). Recuerde que en momentos de crisis, plazos fijos y depósitos son los primeros afectados, por lo que recomendamos precaución, y en caso de duda, mejor no depositar.
8- La opción Caja Fuerte
Las cajas fuertes o bóvedas de seguridad en instituciones bancarias son una excelente herramienta para pequeños inversionistas que no están preocupados porque su capital “trabaje” sino por conservar lo que se tiene. Siga el consejo de arriba, adquiera moneda extranjera (si se siente seguro/a puede adquirir oro, pero tenga mucho cuidado, hay mucho engaño en el mercado de metales preciosos) y guárdela en cajas fuertes EN LUGARES SEGUROS como bancos o correos, no cometa la imprudencia de guardar sus ahorros de una vida en su casa.
9- Inversiones en bonos y acciones
En líneas generales, los bonos, muy especialmente los emitidos por los gobiernos latinoamericanos sufrirán un duro golpe y algunos de ellos pueden llegar a convertirse en documentos de dudosa cobrabilidad, por lo que, en caso de tener bonos de gobierno, es buen momento para deshacerse de los mismos. Trate de adquirir moneda o verifique la posibilidad de adquirir acciones de alimenticias, petroleras, mineras y todas aquellas empresas de primera línea que tengan producción de materias primas. Tener mucho cuidado con empresas dedicadas a la producción de bienes manufacturados (con excepción de alimenticios y farmacéuticas) y definitivamente evitar finanzas, internet, software y hi-tech.
10- No se precipite
Piense muy bien cada paso de su economía, cada compra importante. No adquiera bienes tecnológicos a no ser que haya absoluta necesidad, lo mismo para electrodomésticos y muebles. Reduzca en forma drástica el uso del automóvil, utilice transporte público si viaja solo. Confíe en instituciones estatales antes que privadas. Recuerde que la salida de una crisis tiene que ver con la suma de pequeños esfuerzos mancomunados, difunda los pasos a seguir entre sus conocidos, amigos y relativos. Reúnase en grupos de compra para lograr mejores precios, haga una compra grande por mes o quincena, no compre todos los días. Racione productos de consumo en forma lógica para que alcancen para el período de tiempo que se determine. Visite mercados mayoristas, consulte cuánto se necesita para lograr precios de mayoreo y únase con otras personas para adquirir productos hasta un 60% más económicos, además de la posibilidad de descontar impuestos de consumo (tener en cuenta esto para la persona que presente su número de inscripción impositiva ya que recuperará una buena parte si no todo el valor de su aporte). No escuche a agoreros ni alarmistas, pero tampoco a los que ven todo color de rosa, la mayoría están pagados para decir lo que dicen, por lo que confíe más en su instinto y en la lógica.
En síntesis, este período de crisis va a pasar tarde o temprano, probablemente más temprano que tarde, aunque sus efectos van a ser perdurables. Sea racional y actúe calmadamente, el mundo no se va a venir abajo y la vida va a continuar, por lo que sólo esté bien preparado/a y podrá capear la tormenta sin problemas.
Nuevamente agradezco al Lic. Emilio Cardetti y a Verónica Suárez Morea por su imprescindible aporte y el tiempo que dedicaron a ayudarme con los consejos de este artículo. Todas las preguntas que crean necesario hacer serán contestadas en la medida de nuestras posibilidades, estamos a entera disposición de los lectores de este medio.
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Crisis global: Análisis de la fecha (o Después No Vale Quejarse)
En lo que parece casi una broma, es necesario a los efectos de informar a nuestros lectores que sigue todo mal y que Superdiario sigue con una tendencia ridícula a acertar en todas sus predicciones.
En la noche/madrugada el día de hoy, escribí una nota de opinión donde intenté poner una cuota de humor, que tanto necesitamos en estos días. Finalizaba la misma con la siguiente frase:
Pronóstico: Hoy aumentará el dólar, caerán las acciones, Bush dará una conferencia de prensa y los medios de prensa dirán una serie de naderías inconexas con titulares como “otro día de furia en los mercados” “otro {día de la semana que corresponda} negro” y así sucesivamente. Me lo dicen mis bolas de cristal.
Claro está, era un chiste acerca de algo muy obvio. Pero lo patético y tragicómico de la jornada fue ver a los medios argentinos alrededor de las 3 de la tarde diciendo que repuntan las bolsas gracias a la caída de las tasas y a las 6 de la tarde de vuelta a los titulares trágicos (los cuales, trágicos o no, se ajustan a la realidad). Por suerte, algunos medios latinoamericanos comenzaron a publicar “recetas para cubrirse” de prestigiosos economistas a los que parece que Superdiario les llega tarde. Las mismas consisten básicamente en no gastar, adquirir moneda extranjera, especialmente dólares y no adquirir nuevas obligaciones crediticias.
Pero bueno, aunque tardaron más de 20 días en llegar a lo mismo que avisamos el 16 de Septiembre, es bueno ver que todo llega. Y aquellos que hayan seguido nuestros consejos 20 días atrás habrán hecho pingües ganancias, por lo que aceptamos donativos, o como dicen los yankis: “share the wealth”.
Una de tantas razones por las que usted debe seguir leyendo este medio: porque tenemos opinión, porque nuestra opinión es honesta, porque por esa misma razón solemos acertar y porque tenemos más noticias que cualquier medio en español. O siga con los medios a sueldo de distintos intereses. Pero después no vale quejarse.
Nota: Para seguir jugando a las bolas de cristal, aviso que las bolsas asiáticas volverán a caer, las occidentales es posible que tengan un leve respiro y en EE.UU. se va a empezar a hablar de lo necesario: que debe incluir sí o sí descenso del valor de propiedades, renegociación de hipotecas, salvataje de AHORRISTAS y no de BANCOS y estímulos a la producción industrial.
Pese a la aprobación de nuevo paquete, bolsas se desploman
A pesar del paquete de rescate (o ayuda, como pidió George W Bush que se le diga porque sostiene que no se está rescatando nada y la palabra “rescate” suena alarmista), las bolsas mundiales cayeron bruscamente en una nueva jornada caracterizada por los rumores y acompañada por encuestas que marcan que más del 75% de los estadounidenses consideran que ni Bush ni los congresistas están haciendo las cosas bien.
El índice Dow Jones, del cual algunos economistas esperaban un leve repunte que continúe lo que se confirma que no fue más que el lógico “rebote” de ayer, cayó un 2.72% y el NASDAQ100 (tecnológicas) 4%, mientras que las pérdidas en Europa oscilaron entre 1.5 y 3%. En cuanto a Latinoamérica, cuando aún finalizaron operaciones en algunos mercados, el Merval argentino cayó un 5.5%, el Bovespa (aún en operaciones) abrió con una fuerte tendencia a la baja y desde su apertura comenzó con 1.72% de pérdidas, lo que arrastro a una depreciación del real ante el dólar de 2.3%, que tal como habíamos anunciado se posiciona fuerte frente a otras monedas, incluido el euro que cayó 1.31% frente a la moneda estadounidense.
Siguiendo con las bolsas latinas, el IPSA e IGPA chilenos cayeron 3.23 y 2.55 respectivamente, aunque en jornadas previas dichos índices no fueron tan afectados como los de otros países
Por otra parte, Venezuela, con una economía más saneada que sus contrapartes latinoamericanas recibe un duro golpe ante la noticia de una nueva caída de 33 centavos en el precio del crudo OPEP, para llevarlo a 89,99 por barril, lo cual se origina en una baja del precio referencia en Europa y EE.UU. y un aumento en las reservas de petróleo en este último país, que aumentó su producción en más de 5% en una sola semana, o al menos así lo declara el gobierno estadounidense.
La FED rescata la aseguradora AIG estatizándola
Washington. La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed, por sus siglas en inglés) anunció este martes un préstamo sin precedentes de 85 mil millones de dólares para salvar a la aseguradora AIG de la bancarrota, en medio de temores de un catastrófico efecto de ésta sobre los mercados financieros.
La Fed dijo que tomó la decisión “con el total apoyo del departamento del Tesoro” y bajo la ley que la regula.
El presidente George W. Bush apoyó el préstamo a la aseguradora, pues consideró que se trata de una medida para “promover la estabilidad de los mercados financieros y limitar el daño a la economía en general”.
Tras el salvataje estatal a la gigante de los seguros American Internacional Group (AIG), cuyas acciones se desmoronan hoy junto a otros papeles financieros, el aporte de la administración Bush no parece haber sido suficiente para tranquilizar a Wall Street y las bolsas mundiales.
Además hoy, el departamento del Tesoro de Estados Unidos aseguró hoy que podrá empezar a subastar títulos del Tesoro a pedido de la Reserva Federal, bajo un programa especial para ayudar a que el banco central estadounidense maneje su hoja de balance.
Ayer el gobierno norteamericano pagó US$ 85.000 millones para rescatar a la quebrada aseguradora mientras que la Fed mantuvo intacta su tasa de interés de referencia pero por la mañana inyectó US$ 50.000 millones al sistema.
De esta manera, se evitó un nuevo colapso como el que contagió a los mercados con la mayor quiebra de la historia de Wall Street cuando el banco Lehman Brothers ingresó en bancarrota acogiéndose a llamado capítulo 11.
El préstamo tiene condiciones creadas para proteger los intereses del gobierno estadunidense y de los contribuyentes, agregó la Fed. Una de ellas es que las autoridades controlarán 79.9 por ciento de la aseguradora.
La línea de crédito por 24 meses tendrá una tasa de interés equivalente a la tasa interbancaria de Londres más 850 puntos básicos.
“Los intereses de los contribuyentes están protegidos por términos clave del préstamo. El mismo es además colateralizado por todos los bienes de AIG, y de sus subsidiarias primarias no reguladas”, dijo la Fed.
“Estos bienes incluyen prácticamente todas las subsidiarias reguladas. Se espera que el préstamo sea pagado con la venta de bienes de la empresa”, puntualizó.
El gobierno también se reservó el derecho de vetar los pagos a los accionistas.
El secretario del Tesoro Henry Paulson dio luz verde al acuerdo para -dijo “mitigar consecuencias más amplias y al mismo tiempo proteger a los contribuyentes”.



















